viernes, 24 de julio de 2015

¿Por qué las mujeres tenemos tanto miedo de decirle esto a alguien?

Son simples palabras pueden cambiar una sociedad completa. 
No podemos negar que desde que se le permitió oficialmente el voto a las mujeres en 1954, el mundo ha ido avanzando progresivamente a favor nuestro, y hemos llegado muy lejos. Sin embargo, y aunque digamos que no, es cierto que seguimos viviendo en un mundo machista, y déjenme decirles por qué creo esto.
Socialmente, y desde que somos pequeños, la educación comienza a diferenciarse según género. Las mujeres debemos ser por sobre todo “señoritas”, y bueno, los hombres simplemente deben ser.Tendemos a desarrollar en las mujeres un rol más servicial y en los hombres uno más dominante, lo que más tarde obviamente se ve marcado en la sociedad.
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@bohology
No podría contar cuántas veces me he visto interrumpida en una conversación por un hombre, o cómo inevitablemente tengo el último turno para hablar si soy la única mujer en un grupo. Lo mismo podría decir en algo tan cotidiano como el contacto visual. ¿Cuántas veces nos hemos visto sentadas en la mesa de un restaurant donde el mesero se dirige únicamente a los hombres? o, ¿cuántas veces hemos dicho algo asertivo que nadie ha tomado en cuenta hasta que lo dice un hombre, literalmente segundos después?
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@bohology
Y es que la respuesta a estas recurrentes escenas se llama sexismo. Todo esto ocurre basado en la diferencia de estatus y en las “reglas de género”. Podemos ver ejemplos cotidianos como doctores hombres interrumpiendo a pacientes mujeres (rara vez interrumpen a pacientes hombres), y doctores hombres interrumpiendo a doctoras mujeres (MUY rara vez interrumpirán a un colega del mismo sexo). Lo mismo pasa con las jefas mujeres, cuyos trabajadores hombres tienden a interrumpirlas, lo que no pasa (ni con trabajadores hombres o mujeres) con un jefe hombre. Y es que hay una clara preferencia por lo que los hombres tienen que decir frente a lo que las mujeres tienen que decir.
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@bohology
Si una mujer hace un buen trabajo, no es mirado mal, pero generalmente es sorprendente. Si lo hace un hombre, es algo completamente normal, de lo que en ningún caso se duda. El discurso de una mujer de por sí tiene menos autoridad y credibilidad que el de un hombre, pues lo que dicen los hombres es automáticamente más legítimo. Y es que aunque no lo creamos, los hombres hablan más y más seguido, y si pensamos lo contrario es porque la sociedad se ha encargado de hacerlo parecer así.
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@linda_den_breejen
En realidad, la mujer que saca la voz es considerada una mujer quejosa(ser quejosa muchas veces no es visto como algo bueno), o una mujer altamente feminista, no una simple mujer. Y es que lamentablemente esto parte desde que somos pequeños, y se extrapola a todas las situaciones de la vida a medida que crecemos. Basta con poner atención a diferentes situaciones cotidianas para darse cuenta de que es así. Sin embargo, esto es solo culpa nuestra, porque no nos hemos hecho respetar lo suficiente. Dejemos el miedo de lado y aprendamos a decir “deja de interrumpirme” o “acabo de decir eso”. Pongámoslo en práctica y veamos si algo cambia.

Fuente : upsocl